Dos oficiales de la policía de Tucsón que acudieron a ejecutar una orden de aprehensión en contra de un hombre acusado de asalto agravado fueron baleados la mañana del jueves 1 de diciembre en un complejo de departamentos en el sur de la ciudad.
Los oficiales intentaban arrestar a José N. Barrón Gómez, de 27 años de edad, que recibió disparos fatales de la policía durante el fuego cruzado dentro del departamento, dijo el sargento Pete Dugan, vocero del Departamento de Policía de Tucsón.
Barrón Gómez fue pronunciado muerto en la escena de los hechos.
El oficial Jorge Tequida fue herido en un hombro, pero la bala atravesó el brazo y llegó al pecho, dijo Dugan.
Fue trasladado a Banner-University Medical Center y sometido a cirugía.
El jefe de la policía, Chris Magnus, dijo que Tequida estaba en condición grave pero estable. Estaba siendo monitoreado en la Unidad de Cuidados Intensivos. Tequida fue contratado por la Policía de Tucsón hace casi 4 años.
El oficial Doug Wilfert fue herido en la parte baja de una pierna y también fue atendido en Banner. Salió del hospital el mismo jueves por la tarde. Wilfert ha trabajado por siete años con el departamento.
Dugan dijo que ambos policías llevaban puesto el chaleco antibalas y ninguno llevaba cámara corporal.
El tiroteo sucedió poco antes de las 7 a.m. del jueves 1 en Campbell Terrace Apartments, ubicados en el 4750 S. Campbell Ave., cerca de Irvington Road.
La policía sigue indagando sobre el historial delictivo de a José N. Barrón Gómez.
Este caso se suma al del 24 de octubre, cuando el oficial Robert Miranda fue herido por un hombre en el sur de la ciudad. La bala rozó la cabeza del policía. El hombre que le disparó resultó herido.
“Esto es demasiado, y es aterrador”, dijo Magnus. “Vivimos en un ambiente en el que hay algunos individuos peligrosos ahí afuera dispuestos a dispararles a los policías que intentan arrestarlos”.
En muestras de solidaridad, hubo gente que se paró en la panadería Donut Wheel que está al frente de los departamentos donde ocurrieron los hechos para comprar donas y café para los oficiales que trabajaban en la zona el jueves después de los disparos.
La tienda Fry’s que está enfrente también envió sándwiches, agua, papitas y fruta.



