Llegó la hora de la verdad para los Arizona Diamondbacks, el inicio de la temporada regular de Major League Baseball.
Hicieron pedazos al pitcheo rival en el spring training. Por mucho, tuvieron el mejor récord en marzo entre los equipos de la División Oeste de la Liga Nacional. De modo que si las expectativas eran altas al iniciar el entrenamiento primaveral, con más razón ahora con el arranque de la campaña regular.
Una de las últimas decisiones del mánager Chip Hale fue nombrar al quinto abridor. La verdad estuvo fácil, porque claramente Robbie Ray merecía serlo. Tuvo una sólida pretemporada y venía de un buen cierre de temporada 2015.
Creo que una buena manera de ver la enorme mejoría de este equipo es al comparar la rotación de abridores del presente a la del año pasado.
El pitcher número uno al iniciar el calendario regular del 2015 era Josh Collmenter. Desde mi punto de vista, el quinto abridor del 2016 se ve superior al número uno del año pasado.
Pero ahora se trata de superar el pasado reciente en el standing, en el récord de ganados y perdidos, y no es la misma estar en una situación donde se está alejado del radar, de la atención nacional. Es lo que ahora se presenta en Arizona, se está esperando mucho del plantel actual.
Será interesante ver la actuación de este equipo en el inicio del calendario regular, cómo reaccionan ante la mayor presión que ahora tienen y, sobre todo, cómo reaccionan ante el incómodo calendario de juegos de abril. Desde el primer fin de semana se toparán con uno de los clubes a vencer, los Chicago Cubs (ganaron 97 juegos el año pasado), y en la segunda semana visitarán a los Dodgers de Los Angeles (ganaron 92).
Hay una fuerte prueba desde el arranque. De hecho, en las primeras siete series del rol regular hay rivales muy complicados.
Diría que Arizona tiene uno de los calendarios más incómodos de abril en la MLB, porque además de lo ya mencionado tendrán que enfrentar a los Pittsburgh Pirates (ganaron 98) y Saint Louis Cardinals (100).
Ah, y aparte tienen una visita a San Francisco, todo eso en los primeros 24 encuentros del rol regular. Definitivamente, muy temprano llegó la hora de la verdad para los Diamondbacks.
Otra buena prueba
El año pasado fue algo así como el año del novato en la MLB. Carlos Correa y Kris Bryant fueron los mejores en Liga Americana y Liga Nacional, respectivamente, pero además hubo labores sensacionales de Francisco Lindor, Roberto Osuna, Matt Duffy, Joc Pederson, Noah Syndergaard, Miguel Sanó y varios más, resultó una formidable campaña para los jóvenes peloteros.
Ahora se trata de averiguar quiénes podrán superar el difícil obstáculo de la segunda temporada, porque suele ser complicado. Hay famosas historias de novatos del año que a la campaña siguiente batallan mucho.
Evidentemente, los tienen mejor ubicados. Debido al éxito obtenido en su presentación, las demás organizaciones los estudian a fondo. Vale la pena decir que una temporada antes José Abreu y Jacob deGrom resultaron los novatos del año; para nada batallaron en el 2015.
Abreu pegó 30 cañonazos y deGrom fue clave para que los New York Mets llegaran a la Serie Mundial. Los que sí han batallado son los novatos del año del 2013, Wil Myers no ha bateado tanto y José Fernández tuvo operación Tommy John.




