Un médico tucsonense de medicina integrativa dice que “un cerebro vivo saludable” frena el deterioro cognitivo, algo de lo que líderes políticos y de salud han empezado a tomar nota.
“No eres un prisionero de tus genes”, dice el Dr. Dharma Singh Khalsa, presidente y director médico de la Fundación para la Investigación y Prevención del Alzheimer. “Hay cosas que una persona puede hacer para asegurarse de que saca lo mejor de sus genes. Los genes son parte de nuestra historia, pero no la historia completa”.
Khalsa, profesor clínico asociado de medicina integrativa de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nuevo México, fue uno de los aproximadamente 200 invitados el pasado mes de julio a la Conferencia de la Casa Blanca sobre el Envejecimiento, la cual se realiza cada 10 años. Una semana después, fue el presentador de las intervenciones de mente y cuerpo en la Conferencia Internacional del Alzheimer, también en Washington D.C. Y en el mes de agosto, un artículo suyo sobre cómo la meditación mejora la memoria fue publicado en el Journal of Arizona Disease.
La Fundación Khalsa desarrolla un estudio sobre cómo impacta la meditación a largo plazo en los depósitos de la proteína llamada amiloides en el cerebro, la cual está relacionada con la enfermedad del Alzheimer.
Muchos expertos en salud predicen una explosión de estadounidenses con demencia en 20 o 30 años, pero Khalsa dice que hay posibilidades de un futuro mejor.
¿Crees que manteniéndose saludable se puede evitar la enfermedad del Alzheimer?
La evidencia sugiere que puedes posponer o retrasar el comienzo del deterioro cognitivo teniendo una vida con un cerebro saludable. Hay muchos estudios que lo dicen, no solamente yo.
El más destacado es un estudio llamado FINGER (Finnish Interventional Geriatric Study to Prevent Cognitive Impairment and Disability o Estudio Geriátrico Intervencionista Finlandés para Prevenir la Incapacidad y el Deterioro Cognitivo). Es el estudio más grande realizado sobre la incapacidad cognitiva. Francamente, los países europeos están muy por delante de nosotros en esto.
El estudio se hizo con mil 200 personas a lo largo de dos años. La intervención consistió en dieta, ejercicio, socialización y atención a factores de riesgo cardiovascular. Fue un estudio muy conservador. Mostró que después de dos años, la gente que formó parte de la intervención tuvo mucho menos deterioro cognitivo e incluso mejoró su habilidad cognitiva.
¿Pero es verdad que ni siquiera una vida saludable podría ayudar a alguien que tiene una predisposición genética a la enfermedad del Alzheimer?
Aun así hay cosas que esas personas podrían y deberían hacer para tratar de limitar el daño de sus genes. La mayoría de las veces, la gente que sigue un mal plan tendrá dificultades, se enfermará y morirá más joven que quienes sí se cuidan. Uno puede sacar lo mejor de los genes.
Con nuestro estudio en la Universidad de California en Los Ángeles, haciendo meditación Kirtan Kriya por 12 minutos diarios, lo que encontramos es que tuvimos una expresión positiva de los genes. Los genes que causan inflamación en el cuerpo (la inflamación es base de la enfermedad del Alzheimer) fueron regulados a la baja, es decir, menos expresivos. Los genes responsables del funcionamiento positivo del sistema inmunológico fueron regulados al alza haciendo 12 minutos diarios de Kirtan Kriya durante ocho semanas.
De manera que sí es posible influenciar los genes, de eso no hay duda. Se llama epigenética. Lo que comes, e incluso lo que piensas, puede influir en eso.
Se ha encontrado que la gente que siente que de alguna forma tiene una misión o propósito en la vida tiene menor incidencia de Alzheimer.
¿Tiene algo qué decirnos sobre el azúcar?
Una dieta alta en azúcares y otros carbohidratos afecta el nivel de azúcar en la sangre.
Muchos científicos piensan que la enfermedad del Alzheimer o el desarrollo del deterioro cognitivo está relacionado con una imagen parecida a la del diabetes en tu cerebro.
Así es que lo mejor es mantener estable el azúcar en la sangre.
Las comidas altas en azúcar incrementan los triglicéridos o grasa en la sangre. Y eso también es un factor de riesgo y lleva a enfermedades cardiacas, las cuales son en sí mismas un factor de riesgo.
Hay mucha controversia alrededor de los granos actualmente. Depende de la persona. Yo prefiero ver a una persona comer más proteínas y menos carbohidratos, especialmente menos granos.
Si no tienes exactamente el mejor metabolismo para consumir granos y no te estás ejercitando bien, vas a desarrollar un vientre grande. Y eso es realmente malo para la memoria. La panza y el cerebro está conectados.
No importa la edad que una persona tenga, me gusta que se entrenen como atletas y que consuman una buena dieta alta en proteínas pero baja en carnes rojas. Quiero que la gente salga a hacer ejercicio. Sentado en tu sillón vas a perder la memoria.
¿Estas ideas se están volviendo más habituales?
Todavía hay dos campos. Tienes el campo de las medicinas, que están bien financiado, por supuesto. Ellos están buscando un medicamento mágico y son muy entusiastas en ello, pero está siendo difícil de alcanzar, por así decirlo. Luego, tienes el campo del estilo de vida. Este año tiene un nuevo nombre: campo no farmacológico.
¿Se puede llevar tratamientos farmacológicos y no farmacológicos al mismo tiempo?
Pienso que lo mejor sería combinarlos. Obtienes los mejores resultados cuando tomas algunos de los medicamentos que tienen algún efecto y los combinas con cuidados no farmacológicos.
Los médicos no tienen todas las respuestas. La prevención de la enfermedad del Alzheimer empieza contigo.



