Habiendo crecido en Douglas, esa pequeña ciudad fronteriza a dos horas al sureste de Tucsón, Ginny Jordan conocía a prácticamente toda la gente de ahí. Y si no los conocía ella directamente, con toda seguridad los conocía alguien de su familia.
Ubicada justo del otro lado de Agua Prieta, Sonora, Douglas era conocida por la fundición minera. Es también el lugar donde creció el ya fallecido Raul H. Castro, primer y único gobernador mexicoamericano que hemos tenido en Arizona. Douglas siempre ha sido una comunidad fuertemente unida, enlazada por familias multigeneracionales de ambos lados de la línea fronteriza.
Así es que cuando Estados Unidos fue a la guerra en Vietnam, Jordan conocía a muchos de los hombres y mujeres jóvenes de Douglas, algunos de ellos nacidos en México, que se enlistaron o fueron seleccionados por el Ejército. Entre ellos había 11 integrantes de su familia.
Douglas, como era de esperarse, envió refuerzos. Es una ciudad patriótica, dijo Jordan.
El viernes 24 de febrero, los ciudadanos de Douglas mostraron su orgullo con la develación del “Wall of Faces” (o muro de rostros, en español), un Proyecto Conmemorativo de los Veteranos de la Guerra de Vietnam de Douglas. El Museo de la Historia de Arizona está dentro de la Sociedad Histórica de Arizona, ubicado en East Second Avenue, en frente de la Universidad de Arizona.
La exhibición, curada por Jordan y por el veterano del Ejército Héctor León, incluye fotos, cartas, historias y recuerdos reunidos de más de 500 hombres y mujeres, muchos de los cuales asistieron a Douglas High School e hicieron su servicio militar en la era de la Guerra de Vietnam. La exposición, que permanecerá en el museo hasta el 4 de julio, recuerda y reconoce el compromiso y sacrificio de mujeres y hombres que dieron su tiempo y, en algunos casos, su vida.
“Significa mucho para mí”, dijo León, quien sirvió en la Reserva del Army a principios de los 70’s. “Para mí, es recompensar a ellos un poquito por lo que hicieron”.
El origen de la exhibición se remonta a 2012, cuando el entonces presidente Barack Obama pidió a las comunidades de todo el país que homenajearan a los veteranos de la era Vietnam y reflexionar en la guerra misma. El Condado Cochise se sumó a ese esfuerzo al año siguiente, dijo Jordan. Pero entonces no se logró mucho.
En Douglas, sin embargo, donde hay un número relativamente grande de veteranos, la respuesta fue diferente. Jordan y Leon conocían a veteranos dispuestos a reunirse en un parque de la ciudad para contar historias, algo que hacían muy poco fuera de su círculo. Sus experiencias compartidas y olvidadas en el tumulto de Vietnam los mantuvieron unidos.
Con el deseo de contar sus vivencias a toda la comunidad, Jordan y Leon se pudieron a trabajar. Pasando la voz unos a otros y a través de las redes sociales, pidieron a los veteranos y a sus familias que compartieran imágenes y palabras. Y así lo hicieron. Primero unos cuantos, luego fueron más, hasta que llegó el momento en que hubo un flujo constante de historias.
Está la historia de George R. Ycoco, quien prestó su servicio en Vietnam, y su papá Raul V. Ycoco, quien estuvo en la Segunda Guerra Mundial. Ambos murieron en combate. Ambos a los 25 años.
También está la historia de Jimmy Smith, egresado de la Douglas High School, quien estaba en una patrulla del Ejército cuando éste fue atacado. Cuando corrió en busca de refugio, se metió en un agujero en el que estaba Joe Medeguari, de la generación de 1966. Ninguno de los dos sabía que el otro estaba en patrullaje al mismo tiempo.
La historia de Michael Arias es que él y su pelotón fueron embestidos el 17 de octubre de 1967. “Han sido las dos horas más terribles de mi vida”, escribió. Utilizando una brújula puso a salvo a los tres sobrevivientes de su pelotón. “No sé cómo lo hice”, le escribió después a su madre, “pero Dios estuvo conmigo”.
Y luego, Alicia Dominguez, de la generación de 1968, quien al ser cuestionada sobre por qué se enlistó dijo: “Entré porque me habían echado del convento … para vengarme de las monjas”.
Jordan dijo que 13 ciudadanos de Douglas fueron asesinados en Vietnam. Más de 600 arizonenses murieron en esa guerra.
La exposición no tiene mucha tecnología pero sí muchas conexiones personales, dijo Eric Gonzáles, gerente de operaciones del museo. Gonzáles vio esta exhibición el año pasado en Douglas en el viejo edificio Phelps Dodge, formalmente llamado Centro de Servicios del Condado Cochise. Sintió que la exposición merecía un público más grande en Tucsón.
“Nos muestra a una comunidad unida por una causa, una comunidad unida para contarnos su historia”, dijo Gonzáles.
Pero estas historias y los recuerdos también son personales para Gonzáles, originario de Tucsón. Su papá, Ramón, y su tío Charley están representados en la exposición. Los hermanos Gonzáles sirvieron al Navy en Vietnam.
Cuando la exhibición se cierre en el verano regresará a Douglas, a una nueva sede: el Hotel Gadsden. Se espera que sea más grande, con la adición de nuevas contribuciones, dijo Jordan.
“Todos los días recibimos algo nuevo”, dijo.
Calificó de “mágica” la respuesta de la comunidad de Douglas a esta exposición dada la reacción entusiasta de los veteranos y sus familias. Pero añadió que la exhibición no se trata de la Guerra de Vietnam. Va más allá.
Se trata de las historias de la gente, mismas que necesitan ser contadas, grabadas y recordadas, puesto que, dijo, “si la historia no se cuenta, no existe”.



