Vaya que los Arizona Diamondbacks dieron de qué hablar en los últimos días de la pretemporada de Major League Baseball: están arrancando una campaña regular más luego de perder por lesión a una de sus principales adquisiciones, Steven Souza Jr.
Sin embargo, el mánager Torey Lovullo dijo: “Nos construimos para esto”, es decir, con opciones para suplir a un lesionado.
Mientras algunos se preguntaban, ¿lo diría por Yasmany Tomás?, ¿es parte el cubano de esa profundidad que tranquiliza a Lovullo? Pues no, ocurrió que al segundo mejor pagado del equipo (Tomás ganará 13.5 millones este año) lo enviaron a empezar el calendario regular en Ligas Menores.
Lovullo se refería a otros elementos, entre ellos Chris Owings, de quien se estuvo manejando que podría ser el parador en corto titular, quizás el segunda base, pero resultó que mientras Souza regresa Owings deberá cubrir seguido el jardín derecho.
Zack Greinke era el candidato número uno a abrir en el día inaugural, pero un problema en la ingle lo hizo retrasarse en su trabajo y no estaría listo. Y cuando todo apuntaba a Robbie Ray para el “Opening Day”, recordar el temporadón que tuvo el zurdo en 2017, resultó que el elegido fue Patrick Corbin.
Luego, a tres días de ponerse en marcha el rol regular anunciaron el contrato millonario por 5 años para el dominicano Ketel Marte. Se suponía que al iniciar la pretemporada Marte no tenía la titularidad segura, y ahora es quien tiene el contrato por más tiempo en Arizona, el de Greinke acaba en 2021 y el de Marte lo asegura hasta el 2022.
Claro, ese era el sentir con Marte fuera del equipo, porque internamente desde hace rato han visto al dominicano como un excelente elemento capaz de ganar incluso un título de bateo.
Así de impredecible es esto, parte de la belleza del rey de los deportes. Ahora se trata de ofrecer los resultados que la afición de Arizona está esperando, pues luego de lo hecho el año pasado, cuando se metieron a las series divisionales, se ha dado pie a esperar otra sobresaliente actuación.
El primer bat
Será uno de los acontecimientos a seguir durante 2018 ver de primer bat a Aaron Judge de los New York Yankees y Bryce Harper de los Washington Nationals, porque por lo visto ambos cañoneros ahí estarán, por lo menos en unos cuantos juegos.
No es que sea novedad, porque el año pasado el mánager de los Chicago Cubs, Joe Maddon, puso ahí en un inicio a Kyle Shwarber y luego a Anthony Rizzo. El piloto de los Cleveland Indias, Terry Francona, hizo lo mismo con Carlos Santana, lejos del prototipo de antes del primero en la alineación.
Son las nuevas ideas, un cañonero abriendo el juego para ponerle mucha presión de inmediato al pitcher rival; que sienta el peligro de verse de inmediato abajo en el marcador.
Se trata de elementos que también suelen embasarse mucho, y es parte de la estrategia. Además de la marca impuesta por Judge para un novato de 52 jonrones, también lo fueron las 127 bases por bolas negociadas el año pasado. Por su parte, Harper ha recibido 300 pasaportes de 2015 a 2017, cuarto lugar en la MLB.
Definitivamente se verá raro verlos ahí, quizás en unos años se haga costumbre. El colmo sería que alguien saque por conclusión que el más veloz del club debe ser el cuarto bat.



