Los Naranjeros de Hermosillo anunciaron mánager para la próxima temporada de la Liga Mexicana del Pacífico. Se trata de Delino DeShields, quien actualmente dirige a la principal sucursal de los Rojos de Cincinnati.
Como pelotero llegó a jugar con Naranjeros, fue en 1989-1990 cuando fue cubriendo las paradas cortas y terminó como segunda base. Los Naranjeros ganaron el título en aquella ocasión y DeShields asistió a la Serie del Caribe que se jugó en Miami, Florida.
DeShields ha resultado referencia obligada en la Major League Baseball cuando se habla de los cambios más desequilibrados en la historia, porque los Dodgers de Los Ángeles lo adquirieron de los Expos de Montreal a cambio de Pedro Martínez.
No es que haya tenido una mala carrera. Lo que pasa es que comparado con Pedro se queda lejos, el dominicano tuvo una brillante trayectoria, por algo ingresará este año al Salón de la Fama.
Actualmente Delino busca el camino hacia la MLB como piloto. Está dirigiendo en Ligas Menores desde el 2010, y la verdad es que no ha sido fácil para los que buscan llegar por este camino. Últimamente han dado el puesto de mánager en el mejor beisbol del mundo a varios que llegaron sin experiencia alguna.
Ejemplos hay varios: Brad Ausmus, A.J. Hinch, Robin Ventura, Kevin Cash, Paul Molitor, Mike Matheny y el caso más reciente de Craig Counsell, contratado apenas el lunes pasado para dirigir a los Milwaukee Brewers. La mayoría sigue llegando por el camino por el que intenta llegar DeShields, pero es una realidad que cada vez se pone más difícil, les están dando el trabajo a personas que no tienen experiencia dirigiendo, da la impresión que no es lo más importante.
El actual mánager de Diamondbacks, Chip Hale, es un buen ejemplo de empezar desde abajo. Desde Liga de Novatos hasta recibir oportunidades de coach en la MLB, hasta que finalmente le llegó una oportunidad en el 2015.
DeShields irá a continuar su preparación a México y obviamente a buscar dar resultados, porque ahí sí que se trabaja bajo mucha presión; será sin duda un buen reto. En sucursales en Estados Unidos da la impresión que la prioridad no es el campeonato sino desarrollar peloteros. Por eso es que no hay tanta presión, porque en ocasiones mandan a un pitcher a que haga 60-70 lanzamientos, y si le caen con cuatro carreras en la primera entrada, otras tres anotaciones en el segundo inning, pero apenas lleva unos 50 lanzamientos, lo envían a continuar en la tercera entrada porque es la orden de los directivos.
Es el mismo caso con los bateadores, hay a quienes mandan totalmente fuera de ritmo, precisamente a tratar de encontrar de nuevo su ritmo de bateo. Evidentemente, se busca el campeonato en cualquier nivel, lo interesante es que a la hora de calificar la labor de un mánager de Ligas Menores se tiene que tomar en cuenta este tipo de situaciones.
Rara vez se despide a un piloto en sucursales, no suelen culparlo por los malos resultados, más bien la culpa suelen dirigirla a los prospectos, ya que a ellos son a los que ven como los que no dieron el estirón. Por eso es que DeShields hace bien en aceptar este tipo de retos, ahora sí estará trabajando bajo fuerte presión.
¿Qué tanta presión? Pues el año pasado Matías Carrillo empezó dirigiendo a los Naranjeros, en la temporada previa los había llevado no sólo al título de la LMP sino al título de la Serie del Caribe; aún con esas excelentes credenciales, tan sólo dirigió 20 partidos de los Naranjeros, lo despidieron cuando llevaba record de 7-13.




