La mayoría envejecemos de formal normal
Por Tom Beal
Sumario: Quienes estudian el comportamiento de cerebro dicen que todos perdemos un poco de memoria conforme envejecemos, pero también ganamos algunas cosas.
La memoria decae con la edad, pero la mayoría de la gente nunca experimentará la pérdida severa de neuronas que implica la demencia.
“El Estudio sobre la vejez, la demografía y la memoria”, con enfoque en la demencia, concluyó que 13.9 por ciento de la población de Estados Unidos mayor de 71 años de edad tiene alguna forma de demencia; los enfermos de Alzheimer son menos del 10 por ciento, dice la investigadora del cerebro Carol Barnes.
“Esto significa que el 86 por ciento de nosotros envejeceremos normalmente”.
Las posibilidades de demencia crecen conforme la edad avanza, afectando a una de cada tres personas de 85 años.
Barnes, directora del Instituto Mc-Knight del Cerebro de la Universidad de Arizona, ha estudiado el envejecimiento del cerebro por más de cuatro décadas. El año pasado ella cumplió 65 años. “Ahora estoy entre la gente que estoy estudiando y pienso, ‘esto realmente no está tan mal’”.
Es defensora de envejecer de forma normal y bien.
El Alzheimer y otras formas de demencia son un “problema horrible”, dice. “No hay nada que me parezca peor que perder tus recuerdos”.
Pero también considera que enfocarse únicamente en la demencia descuida los problemas de una población mayor.
“Para mí, enfocarse en el envejecimiento normal es enfocarse en el mayor grupo de personas que experimentan alguna suerte de deterioro de su memoria”.
“Me enoja que haya tomado tanto tiempo para que alguien se preocupara del resto de nosotros. Estamos aquí y queremos optimizar nuestras oportunidades de disfrutar de la salud cognitiva”.
Optimizar la cognición
Aunque Barnes dice que nada puede evitar la demencia, hay formas de retrasarla y hay aun más formas de protegerse del deterioro cognitivo del envejecimeinto normal.
“El ejercicio, incluso para los pacientes de Alzheimer, no lo previene, pero podría retrasar el inicio.
“Hay muchas cosas que potencialmente pueden hacer más lenta la evolución, como la dieta, el ejercicio, una buena estructura social y aprendizaje permanente”.
No está convencida de que los juegos para agilizar el cerebro ayuden.
“Ten cuidado de que no te vendan un sinfín de productos. Resuelves crucigramas todos los días, te haces realmente bueno, muy bueno en ello. Así es que si te gusta, perfecto. Usas todos esos juegos de agilidad mental y te gusta comepetir contra ti mismo, bien, entonces eres mejor para esos juegos”.
En McKnight, los investigadores están buscando un acercamiento más holístico, dice. “Lo que estamos buscando en términos de estrategias cognitivas o terapias conductuales para mejorar la cognición es un plan de entrenamiento que lo generaliza, de forma que no eres bueno únicamente en lo que estás entrenado.
“Jugar con tus nietos es mejor que comprar un juego para el cerebro. Yo recomiendo más eso, porque abarca tanto lo social como la estimulación cognitiva.
“Entonces, por supuesto, también está la dieta del chocolate oscuro con todos los sabores. La cafeína también es un buen estimulante mental, si tu estómago la resiste. Así que no tienes por qué sentirte culpable de tomar tu taza de café con pastel de chocolate”.
No importa lo que hagas, con la edad vas a perder algo de tu capacidad cognitiva, dice Barnes.
“Algunos tipos de memoria son claramente alterados conforme nos hacemos viejos, y eso no sólo sucede a los 65. Algunos cambios en el funcionamiento de la memoria se dan incluso a los 30’s y 40s”.
La mayoría de nosotros nos enfrentamos es eso, dice, y la misma edad nos da algunas ventajas. Quizá no puedas recordar la plabra que tienes “en la punta de la lengua”, pero has ampliado tu vocabulario con los años. Seguro encontrarás un sinónimo.
Si estos lapsus de la memoria te impiden seguir tu vida diaria, debes visitar a un médico, dice. Podría ser una señal de demencia, o algo mucho más simple y corregible.
“La gente muchas veces tiene miedo de tener demencia, y realmente lo único que necesitan es que les ajusten la tiroides, que ajusten su vitamina B. Pide al médico que te realice un buen estudio de sangre, algunas de estas cosas se pueden revertir inmediatamente”.
Barnes toma una dosis diaria de ibuprofeno para contrarrestar la inflamación del cerebro, pero advierte que los inflamatorios como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB) o el naproxeno (Aleve) tienen otros efectos y que cierta inflamación como respuesta a una enfermedad es de beneficio. “Necesitas un sistema inmunológico hábil para pelear contra los invasores”, dice.
Platica de estas cosas con tu médico.
Ella recomienda totalmente usar casco cuando realizas cualquier actividad que pueda ser peligrosa, como esquiar o andar en bicicleta. “Si tienes algún periodo de inconciencia de dos minitos después de los 50 años, ese es uno de los mejores indicadores, o factores de riesgo, del Alzheimer. Entonces realmente debes proteger esa cabeza”.
Los adultos mayores disfrutan de una gran ventaja, demostrada en varios estudios con animales y en entre humanos:
“La gente más vieja tiende a desechar lo negativo y centrarse más en lo positivo”, dice Barnes.
Algunos pueden llamar a esto sabiduría, y aunque a Bernes le encantaría adoptar lo que ella llama “el estereotipo positivo de la gente mayor”, no ha encontrado datos que lo respalden. “Hay gente vieja no sabia y gente joven sabia”, dice.
“Creo que la gente desarrolla formas de sabiduría”, dice, “pero no hay un buen respaldo empírico para la sabiduría de la vejez”.
El ABC de la demencia
Por Stephanie Innes
La demencia no es una enfermedad epecífica. Es un término general que describe un amplio rango de síntomas asociados con el deterioro de la memoria o de otras herramientas de pensamiento lo suficientemente severo como para reducir la capacidad de una persona de realizar sus actividades cotidianas.
La enfermedad del Alzheimer representa entre 60 y 80 por ciento de los casos de demencia. La dememncia vascular, la cual se presenta después de un derrame cerebral, es el segundo tipo de demencia más común.
Fuente: Asociación del Alzheimer (Alzheimer’s Association), organización no lucrativa con sede en Chicago.
La enfermedad del Alzheimer
El tipo de demencia más común, la enfermedad del Alzheimer, es causada por el daño a las células nerviosas en el cerebro, aunque los científicos no saben con precisión cómo se da ese daño. En las primeras etapas del Alzheimer, el enfermo tiene dificultades para recordar acontecimientos recientes o los nombres de personas. Puede ser que pierda interés en las cosas o se sienta deprimido. Después, los problemas de memoria empeoran. Puede empezar a mostrar poco juicio o confusión y temor. Una persona con Alzheimer avanzado puede tener problemas para hablar, tragar o caminar.
Fuente: Asociación del Alzheimer Capítulo Desierto del Suroeste y Centro de Educación en Geriatría de la Universidad de Arizona.
Otros tipos de demencia
Además del Alzheimer, varias otras enfermedades se caracterizan por los síntomas de la demencia, como la demencia vascular, la demencia con cuerpos de Lewy, la demencia frontotemporal, la enfermedad de Huntington y la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.
Demencia vascular: es el resultado del daño al cerebro ocasionado por problemas cerebrovasculares o cardiovasculares, como los derrames cerebrales o la endocarditis. Las alteraciones en el juicio o poca capacidad de tomar decisiones, de hacer planes o de organizarse tienden más a ser los primeros síntomas, a diferencia de la pérdida de memoria, comúnmente asociada a los primeros síntomas del Alzheimer.
Demencia con cuerpos Lewy: es una forma de demencia progresiva que involucra la muerte de células en la capa externa del cerebro y parte del cerebro medio. Muchas de las células que sobreviven en esta área contienen estructuras anormales llamadas cuerpos de Lewy. Entre los síntomas están la pérdida de memoria y problemas de pensamiento comunes en el Alzheimer, pero las personas con demencia con cuerpos de Lewy son más propensos a tener síntomas tempranos como problemas para dormir, alucinaciones visuales bien formadas y rigidez muscular u otro tipo de movimientos parkinsonianos.
Demencia frontotemporal: está asociada con la degeneración de células nerviosas en los lóbulos frontal o temporal del cerebro. Es básicamente una enfermedad de disfunción conductual y del lenguaje, mientras que la huella de la enfermedad del Alzheimer es la pérdida de memoria. Por lo general empieza antes que el Alzheimer, el promedio de edad en la que comienza está entre los 50 y 60 años, 10 años antes que el promedio de edad en los pacientes diagnosticados con Alzheimer. Estos pacientes pueden ser imprudentes sociales y mostrar falta de comprensión de su propio comportamiento, pero a diferencia de los enfermos de Alzheimer retienen características cardinales de la memoria, como mantenerse al día sobre los hechos cotidianos y orientación en el tiempo y espacio. En contraste, los pacientes de Alzheimer muestran crecientes deficiencias en la memoria, pero generalmente siguen teniendo un comportamiento social apropiado.
Enfermedad de Huntingtone: es un trastorno hereditario que causa deterioro del cerebro y de la médula espinal. Los síntomas generalmente se desarrollan entre los 30 y los 50 años de edad, aunque pueden aparecer desde los 2 años y hasta los 80. El principal síntoma es un movimiento incontrolable de brazos, piernas, cabeza, cara y la parte de arriba del cuerpo, que por lo general no se ven en el Alzheimer. Otros síntomas son una disminución severa de las habilidades de pensamiento y raciocinio, irritabilidad, depresión y otros cambios de ánimo. Puede diagnosticarse con una prueba genética.
Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob: se cree que se ocasiona por una forma anormal de proteína. Este extraño y fatal trastorno cerebral es un tipo de demencia que empeora con una rapidez inusual. Otras formas de demencia más comunes, como el Alzheimer, los cuerpos de Lewy y la frontotemporal por lo general avanzan más despacio. Hay varios tipos diferentes, incluyendo la encefalopatía espongiforme bovina (enfermedad de las vacas locas).
Demencia Pugilística: También llamada “síndrome aturdido” (“punch-drunk syndrome”). Ocurre en gente que ha sufrido múltiples conmociones cerebrales y comúnmente se manifiesta como una reducción de la habilidad mental. Entre los síntomas están temblores, movimientos lentos, problemas de conversación y confusión. Frecuentemente avanza sin que sea diagnosticada, por el hecho de que comúnmente no causa síntomas durante varios años e incuso décadas. Además, con frecuencia sus síntomas son erróneamente atribuidos a los efectos de la vejez o el Alzheimer.
Fuentes: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos; Instituto de Investigación sobre Lesiones Cerebrales; La Asociación por la Degeneración Frontotemporal; La Asociación por el Alzheimer y el médico neurólogo de la Universidad de Arizona Dr. Geffrey L. Ahern.
¿Por qué es difícil diagnosticar la demencia?
A veces, una persona está en el borde y no queda claro si sus problemas cognitivos leves se volverán algo serio.
Asimismo, otras condiciones pueden parecer demencia. Por ejemplo, ciertas reacciones a medicamentos, deficiencias nutricionales, abuso de alcohol, depresión, baja tiroides, infecciones, intoxicación, la acumulación de líquido en el cerebro llamada hidrocefalia de presión normal, sífilis y, en raras ocasiones, tumores cerebrales. Muchas de estas situaciones son reversibles con tratamiento.
Fuentes: Dr. Hemant S. Kudrimoti, neurólogo del Instituto Neurológico Carondelet, y Dr. Geoffrey L. Ahern, neurólogo de la Universidad de Arizona y del hospital Banner-University Medical Center Tucson.
Un escaneo cerebral no es una prueba de diagnóstico del Alzheimer
La demencia es un diagnóstico clínico, no un diagnóstico que se logre con imágenes. El diagnóstico se basa en pruebas de memoria, síntomas y algunas veces en una batería de exámenes neurosicológicos.
Los médicos buscan patrones de disminución del cerebro en una resonancia magnética o MRI que pueda dar muestras de Alzheimer y respaldar un diagnóstico.
Existen claras diferencias genéticas. Pero los exámenes genéticos no son rutinarios y son muy costosos.
Fuente: Dr. Hemant S. Kudrimoti, neurólogo del Instituto Neurológico Carondelet.
¿Qué distingue al Alzheimer de otras formas de demencia?
La diferencia está en la manifestación de la enfermedad en el cerebro y estudios de imagen como el PET scan (tomografía por emisión de positrones) pueden ser útiles para distinguir una forma de demencia de otra.
Un PET scan que utlilice Amyvid puede mostrar la presencia de amiloide negativo en el cerebro vivo, lo cual puede ser un diagnóstico para el Alzheimer. El PET scan también puede evidenciar ciertas señales como la hipoperfusión parietotemporal que indica la enfermedad del Alzheimer, a diferencia de la hipoperfusión frontotemporal, común en la demencia frontotemporal.
Los síntomas también varían dependiendo del tipo de demencia. Si una persona tiene problemas constantes con la memoria corta y quizá con la capacidad de encontrar la palabra que busca, probablemente padezca la enfermedad de Alzheimer. Otros tipos de demencia tienen diferentes síntomas que afectan el comportamiento, el andar y pueden derivar en temblores. Algunas demencias son estáticas, pero la mayoría son progresivas.
La reducción del tamaño del cerebro sugiere que se está dando un proceso degenerativo, pero los médicos observan con detenimiento para definir qué tipo de demencia puede estar en juego. La neuroimagen que muestra la atrofia frontotemporal puede indicar demencia frontotemporal, por ejempleo. Y la atrofia del hipocampo puede ser una señal de la enfermedad del Alzheimer.
Dos formas sencillas de examinar a un paciente es pidiéndole que dibuje un reloj y que salte por el pasillo.
“Si alguien no puede saltar bien o dibujar un reloj se hacen exámenes más extensos, dice el neurólogo y experto en Alzheimer de la Universidad de Arizona Dr. Geoffrey L. Ahern. El reloj examina varias funciones. ¿Puedes poner el reloj a la hora correcta? ¿Pusiste todos los números abarcando el círculo completo?
La gente no despierta un día con demencia, subraya Ahern. Es por eso que tener el historial del paciente es tan importante para hacer el diagnóstico correcto. Las pruebas también pueden incluir una evaluación del neuroconductual, un examen neurológico y estudios de laboratorio.
¿Por qué le da demencia a la gente?
Muchas cosas pueden llevar a la demencia. Algunas no pueden cambiarse, pero otras sí. Modificando las que uno puede cambiar, las posibilidades se reducen.
Factores que aumentan el riesgo y que puedes cambiar
Presión sanguínea, alta o baja.
Alta ingesta de alcohol: Más de dos bebidas diarias podrían elevar el riesgo.
Diabetes: Controlar el azúcar en la sangre puede ayudar.
Obesidad: el sobrepeso puede aumentar el riesgo.
Tabaco.
Colesterol alto.
Inactividad física.
Bajos niveles de vitamina 12.
Cosas que NO puedes cambiar
Historia familiar: Si un familiar cercano ha tenido demencia, tu riesgo es alto. Podrías someterte a estudios.
Edad: El riesgo crece con la edad, especialmente después de los 65.
Lesiones en la cabeza: lesiones serias, como conmociones severas, pueden incrementar el riesgo.
Síndrome de Down. Las personas con este síndrome tienen un alto riesgo.
Fuente: Jane Mohler, director asociado del Centro sobre el Envejecimiento de la Universidad de Arizona.
Cómo hablar con alguien que sufre demencia
Por Stephanie Innes
Cuando alguien a quien amas empieza a mostrar señales de demencia es importante ayudar a esa persona a sentirse segura y tranquila.
La buena comunicación es una herramienta efectiva para reprimir la agitación y otros problemas de comportamiento que vienen con la pérdida de la memoria, dice Morgen Hartford, trabajador social que trabaja con familias como gerente de programas en la sección Desierto del Suroeste, con sede en Tucsón, de la Asociación nacional del Alzheimer.
Recuerda ejercitar la compasión, la empatía y la paciencia, dice Hartford. Si te sientes frustrado, tómate un momento fuera para ti mismo.
“Sabes que ellos quizá no se acuerden de ir a la tienda y tú tendrás que decírselos una y otra vez”, dice.
A continuación algunos consejos para interactuar con alguien que tiene demencia.
No discutas.
Una persona con demencia tiene un pensamiento distorsionado y con frecuencia tienen alucinaciones que les hacen sentirse convencidos de que las cosas son de cierta forma. Podría ser que piensen que alguien que ya murió está vivo o que estamos en un año distinto y que su edad es otra.
“Discutir con ellos por lo general empeorará las cosas”, dice Hartford.
También, practica la paciencia ante los ataques, piensa que en esos momentos quien está hablando es la enfermedad, no la persona, recomiendan funcionarios del Instituto Nacional del Envejecimiento.
Entra a su mundo.
Una persona con demencia puede decir algo que no sea cierto, por ejemplo, que va a salir de viaje o que alguien va a pasar por ella.
Hartford recomienda tratar de validar el sentimiento que está detrás de la afirmación.
“Puedes decir, ‘entiendo que estás esperando a alguien. ¿Por qué no vienes conmigo mientras llegan por ti?’”, dice Hartford. “Métete en su mundo y recórrelo con ellos. Por la forma en que su cerebro está cambiando, tratar de explicar por qué algo es de cierta forma o no no es muy fructífero”.
Por ejemplo, si tu abuela cree que tú eres la prima que murió hace mucho, a veces es mejor seguirle la corriente. La gente con demencia puede olvidar sus relaciones con sus esposos u otros miembros de la familia.
“Puede ser un gran reto emocional, algo muy duro”, dice Hartford. “Pero por lo general para la persona con demencia no resulta duro”.
Evita la frase ‘¿No te acuerdas?’.
“Incluso si nos reunimos 30 minutos, siempre me presento: ‘Mi nombre es Morgen y nos conocimos la semana pasada y tuve la oportunidad de visitar’, dice Hartford. “Preguntar, ‘¿no te acuerdas?’ no es bueno. Ellos pueden estresarse. Y estresarse puede empeorar su memoria”.
En lo que respecta a recordarle a alguien que tiene demencia, en algunos casos eso no es un problema. Pero otras personas no saben que algo en ellos está mal y decírselos puede decepcionarlos y empeorar las cosas, dice Hartford.
No los infantilices.
Intenta no cambiar tu tono de voz cuando hablas con alguien que tiene demencia. Evita las voces de bebé y las conversaciones infantiles.
La edad es el principal factor de riesgo de Alzheimer y la gente mayor a 65 años ha llevado vidas con logros. “Infantilizarlos desmerita todo lo que lograron en su vida hasta ese momento”, dice Hartford.
“Especialmente en las primeras etapas, con frecuencia hay conciencia de que se están dando cambios, por lo que respetar su dignidad y personalidad puede ser realmente importante. Siguen siendo personas con sentimientos, y algunas veces son más sensibles, porque su razonamiento y su criterio puede estar afectado”.
Simplifica.
Manten las ideas e instrucciones cortas y sencillas. Está bien repetir las cosas varias veces. Si lo haces, repite exactamente las mismas palabras y el mismo tono.
“Ellos no siempre captan la idea completa. Tú puedes decir una oración y ellos quizá sólo procesen una parte de ella. Dila una segunda vez y quizá ellos capten la otra parte”, dice Hartford.
Redirige.
Si alguien está repitiendo que va a hacer algo probablemente eso sea difícil para él, como tomar un autobús para viajar solo; cámbiale la plática.
Puedes decir que a ti también te encanta viajar en camión y cuéntale del último lugar que visitaste. Entonces, actúa como guía de la conversación.
Ofrece ejemplos concretos.
La comunicación no verbal, con gestos, es muy importante. Muchas veces, preguntar a alguien si quiere una bebida simplemente no se procesa.
Cuando alguien tiene demencia, su pensamiento abstracto muchas veces es disfuncional. Preguntar “¿tienes sed?” puede ser demasiado abstracto. En cambio, toma una botella de agua y dile “mira, toma agua” o “¿quieres un traguito?”.
Pide permiso para ayudarle a comunicarse.
Si alguien está mezclando palabras u olvidándolas, pregúntale si está bien que lo ayudes. “Algunas personas estarán de acuerdo, otras no”.
Comunícate de frente y sin distracciones.
Ver a alguien para abajo puede hacerle sentir sospecha o ansiedad y puede modificar la dinámica, dice Hartford. La clave es nivelar el campo de juego.
“Por lo general estamos hablando de adultos mayores que tienen cambios en el oído”, dice Hartford. “Quizá confíen en la lectura de los labios cuando les hablan cara a cara”.
También, limita las distracciones que pueden desconcentrar a la gente con demencia. La televisión, la radio o el aire acondicionado pueden distraer. Cuando quieras comunicarte hazlo en un lugar sin ruido.
Dales tranquilidad.
Dile a ese ser querido que está bien que se le olvide y que no es su culpa.
“Tranquiliza a esa persona diciendo que estará bien”, dice Hartford. “Ellos quieren saber que están a salvo y que estarán bien cuidados. Igual como todos queremos sentir esa tranquilidad. Vuelve a validarlos: ‘Sé que tienes miedo y estoy aquí para ayudarte’”.
El Instituto Nacional del Envejecimiento sugiere demostrar una actitud cálida, amorosa y de interés y sostener su mano mientras le hablas.
Tenemos el diagnóstico, ¿y a hora qué?
Las acciones que tomemos nos pueden llevar a un futuro más ligero
Por Patty Machelor
La Estrella de Tucsón
Después de que su esposa fue diagnosticada con la enfermedad de Alzheimer en el 2007, lo primero que Joe Seger sintió fue pánico.
Apenas podía comer, perdió 7 kg. en los primeros tres meses.
“Me tomó algún tiempo superar el duelo y aceptar la situación”, dice Seger, cuya esposa, Patty, murió el 6 de junio de 2011.
Viendo en retrospectiva, Seger recomienda entrar de inmediato a grupos de apoyo, el paciente en uno y sus seres queridos en otros. También es importante resolver asuntos legales y actualizar testamentos rápidamente, dice, especialmente si el paciente todavía puede y desea participar.
Después, es tiempo de contactar a amigos y vecinos y mantenerse activo, dice.
En los días y semanas después del diagnóstico, el capítulo local de la Asociación del Alzheimer ofrece dos herramientas para familias, dice Kelly A. Raach, director regional del Capítulo del Desierto del Suroeste (Desert Southwes Chapter) de la asociación. La primera es un libro de actividades en el que el paciente y su pareja o ser querido más cercano pueden trabajar juntos. La segunda es una sencilla guía titulada ¿Por dónde empiezo? (Where Do I Start?).
Por lo general, indica Raach, los pacientes y sus familias deben seguir estos pasos iniciales:
- Informarse sobre la enfermedad y sobre las herramientas disponibles en la comunidad.
- Construir un círculo de apoyo.
- Convertirse en defensor de sí mismo, incluyendo el comunicarse con los profesionales médicos.
- Aprender a hablar con los demás sobre el diagnóstico.
- Empezar a pensar en el futuro y tomar decisiones que respalden los cambios que están por venir.
- Ordenar asuntos legales y financieros e informarse sobre las prestaciones o beneficios a los pueden accesar.
- Diseñar un plan de seguridad que incluya posibilidades como deambular y la seguridad en la casa y mientras manejas.
- Considerar si ciertos estudios clínicos e investigaciones son apropiados a su situación.
La seguridad es primero
Elizabeth Kinder, consultora familiar de la Asociación del Alzheimer, dice que cuando se presenten temas como manejar o quedarse solo en casa, debe concentrarse en el aspecto de la seguridad. Pero sólo haz lo necesario –los pacientes deben seguir haciendo todo lo que puedan por todo el tiempo posible.
Algo que debe hacerse de inmediato es ceder el poder médico y financiero, dice el abogado especializado en leyes sobre la vejez Paul Bartlett.
“Necesitas tener a una persona que tomará las decisiones médicas por ti y que desee lo mejor para ti”, dice Bartlett. “Puedes definir lo que sería una calidad de vida inaceptable para ti. Por ejemplo, podrías decir que si no puedes comunicarte con los demás, ‘no me den tratamiento médico tratando de salvar mi vida, sólo bríndenme un cuidado confortable’. Incluso puedes indicar en tu poder de representación médica los tratamientos específicos que preferirías no recibir, como un trasplante de riñones o diálisis”.
Si no se cuenta con el poder médico o tutela, puede ser difícil poner a un padre con demencia en un centro de cuidados externo, dice Bartlett.
“Vemos esto todos los días. Los hijos viven en otra ciudad y el padre o madre no tiene supervisión. Es muy poco común que una persona reciba un diagnóstico de demencia y decida quedarse tranquilo”, dice. Si esos hijos no tienen la tutela, la instalación a donde llevan a su madre puede acusar que la están encerrando ilegalmente”.
La idea clave es que el padre o madre siempre tiene el derecho de irse, a menos que esté bajo tutela, aunque algunas veces el poder médico eleva el nivel de confort del lugar si el padre no pone objeción, dice Bartlett.
Por lo general, la tutela prueba que el padre o madre está incapacitado por enfermedad física o mental e inhabilitado para tomar decisiones responsables por sí mismo.
La meditación y una vida saludable pueden ayudar
Por Stephanie Innes
SUMARIO: Un practicante de medicina alternativa afirma que el comportamiento puede influir en la predisposición genética.
Un médico tucsonense de medicina integrativa dice que “un cerebro vivo saludable” frena el deterioro cognitivo, algo de lo que líderes políticos y de salud han empezado a tomar nota.
“No eres un prisionero de tus genes”, dice el Dr. Dharma Singh Khalsa, presidente y director médico de la Fundación para la Investigación y Prevención del Alzheimer. “Hay cosas que una persona puede hacer para asegurarse de que saca lo mejor de sus genes. Los genes son parte de nuestra historia, pero no la historia completa”.
Khalsa, profesor clínico asociado de medicina integrativa de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nuevo México, fue uno de los aproximadamente 200 invitados el pasado mes de julio a la Conferencia sobre el Envejecimiento de la Casa Blanca, la cual se realiza cada 10 años. Una semana después, fue el presentador de las intervenciones de mente y cuerpo en la Conferencia Internacional del Alzheimer, también en Washington D.C. Y en el mes de agosto, un artículo suyo sobre cómo la meditación mejora la memoria fue publicado en el Journal of Arizona Disease.
La Fundación Khalsa desarrolla un estudio sobre cómo impacta la meditación a largo plazo en los depósitos de proteína llamadas amiloides en el cerebro, la cual está relacionada con la enfermedad del Alzheimer.
Muuchos expertos en salud predicen una explosión de estadounidenses con demencia en 20 o 30 años, pero Khalsa dice que hay posibilidades de un futuro mejor.
¿Crees que manteniéndose saludable se puede evitar la enfermedad del Alzheimer?
La evidencia sugiere que puedes posponer o retrasar el comienzo del deterioro cognitivo teniendo una vida con un cerebro saludable. Hay muchos estudios que lo dicen, no solamente yo.
El más destacado es un estudio llamado FINGER (Finnish Interventional Geriatric Study to Prevent Cognitive Impairment and Disability o Estudio Geriátrico Intervencionista Finlandés para Prevenir la Incapacidad y el Deterioro Cognitivo). Es el estudio más grande realizado sobre la incapacidad cognitiva. Francamente, los países europeos están muy por delante de nosotros en esto.
El estudio se hizo con mil 200 personas a lo largo de dos años. La intervención consistió en dieta, ejercicio, socialización y atención a factores de riesgo cardiovascular. Fue un estudio muy conservador. Mostró que después de dos años la gente que formó parte de la intervención tuvo mucho menos deterioro cognitivo e incluso mejoró su habilidad cognitiva.
¿Pero es verdad que ni siquiera una vida saludable podría ayudar a alguien que tiene una predisposición genética a la enfermedad del Alzheimer?
Aun así hay cosas que esas personas podrían y deberían hacer para tratar de llimitar el daño de sus genes. La mayoría de las veces, la gente que sigue un mal plan tendrá dificultades, se enfermará y morirá más joven que quienes sí se cuidan. Uno puede sacar lo mejor de los genes.
Con nuestro estudio en la Universidad de California en Los Ángeles, haciendo meditación Kirtan Kriya por 12 minutos diarios, lo que encontramos es que tuvimos una expresión positiva de los genes. Los genes que causan inflamación en el cuerpo (la inflamación es base de la Enfermedad del Alzheimer) fueron regulados a la baja, es decir, menos expresivos. Los genes responsables del funcionamiento positivo del sistema inmunológico fueron regulados al alza haciendo 12 minutos diarios de Kirtan Kriya durante ocho semanas.
De manera que sí es posible influenciar los genes, de eso no hay duda. Se llama epigenética. Lo que comes, e incluso lo que piensas, puede influir en eso.
Se ha encontrado que la gente que siente que de alguna forma tiene una misión o propósito en la vida tiene menor incidencia de Alzheimer.
¿Tiene algo qué decirnos sobre el azúcar?
Una dieta alta en azúcares y otros carbohidratos afecta el nivel de azúcar en la sangre.
Muchos científicos piensan que la enfermedad del Alzheimer o el desarrollo del deterioro cognitivo está relacionado con una imagen parecida a la del diabetes en tu cerebro.
Así es que lo mejor es mantener estable el azúcar en la sangre.
Las comidas altas en azúcar incrementan los triglicéridos o grasa en la sangre. Y este también es un factor de riesgo y lleva a enfermedades cardiacas, las cuales son en sí un factor de riesgo.
Hay mucha controversia alrededor de los granos actualmente. Depende de la persona. Yo prefiero ver a una persona comer más proteínas y menos carbohidratos, especialmente menos granos.
Si no tienes exactamente el mejor metabolismo para consumir granos y no te estás ejercitando bien, vas a desarrollar un vientre grande. Y eso es realmente malo para la memoria. La panza y el cerebro está conectados.
No importa la edad que una persona tenga, me gusta que se entrenen como atletas y que consuman una buena dieta alta en proteínas pero baja en carnes rojas. Quiero que la gente salga a hacer ejercicio. Sentado en tu sillón vas a perder la memoria.
¿Estas ideas se están volviendo más habituales?
Todavía hay dos campos. Tienes el campo de las medicinas, que están bien financiadas, por supuesto. Ellos están buscando un medicamento mágico y son muy entusiastas en ello, pero está siendo difícil de alcanzar, por así decirlo. Luego, tienes el campo del estilo de vida. Este año tiene un nuevo nombre: no farmacéutico.
¿Se puede llevar tratamientos farmacológicos y no farmacológicos al mismo tiempo?
Pienso que lo mejor sería combinarlos. Obtienes los mejores resultados cuando tomas algunos de los medicamentos que tienen algún efecto y los combinas con cuidados no farmacológicos.
Los médicos no tienen todas las respuestas. La prevención de la enfermedad del Alzheimer empieza contigo.
Meditación Kirtan Kriya
El Dr. Dharma Singh Khalsa dice que la meditación ayuda a la salud del cerebro. Aboga por un tipo de meditación no religiosa llamada Kirtan Kriya, que algunas veces es llamada el ejercicio del canto, pues envuelvo sonidos cantados con movimientos repetitivos de los dedos, o mudras.
Practicarla por 12 minutos al día ha demostrado reducir lo niveles de estrés e incrementar la actividad en áreas del cerebro que con centrales para la memoria, dice Khalsa.
Para más información sobre la meditación Kirtan Kriya:
http://www.alzheimersprevention.org/research/12-minute-memory-exercise
Ideas alternativas del Dr. Khalsa para prevenir la demencia:
- Sigue una “dieta cuidada”: una dieta mediterránea rica en grasas Omega 3, baja en carnes rojas y alta en frutas y verduras.
- Haz ejercicio tres o cuatro veces por semana.
- Reduce el estrés en tu vida.
- Estimula tu cerebro. Lee, escucha música, lo que sea: haz lago útil con tu cerebro.
- Intenta el yoga y la meditación. Puedes hacer estos ejercicios en una silla, flexiones y respiración.
- Manten y crea relaciones positivas.
- Busca un propósito en tu vida, algo que te dé sentido.
- Ayuda a otras personas sin esperar recompensa o halagos.
- Duerme bastante.
Fuente: Dr. Dharma Singh Khalsa, presidente y director médico de la Fundación de Investigación y Prevención del Alzheimer con sede en Tucsón.
Una promesa que a veces debe romperse
Por Stephanie Innes
SUMARIO: Algunas veces, quedarse en casa no es lo mejor para el paciente, o para quien lo cuida.
Las palabras “casa de reposo” pueden producir pavor, pero cuando un ser querido sufre demencia, el cuidado fuera de casa a veces es la mejor opción.
“Los hijos hacen promesas con sus padres y sus cónyuges de cuidarse unos a otros”, dice Anne Morrison, coordinadora de programa de Servicios para Adultos Mayores en el Centro Médico de Tucsón (TMC). “Pero cuando alguien dice, ‘por favor, nunca me saques de mi casa’, uno realmente no puede mantener por completo esa promesa. Las cosas cambian”.
Los dos padres de Morrison, quienes ya fallecieron, tuvieron la enfermedad de Alzheimer. Ella enfatiza que aún cuando algunas personas con demencia permanecen en su casa toda su vida, algunas veces el cuidado fuera de casa puede ser inesperadamente positivo para todos, especialmente en casos de demencia avanzada, dice.
Entre los factores a considerar están la seguridad, higiene, costo, estrés, el progreso de la enfermedad y la capacidad de los cuidadores. Cualquiera que sea la decisión, un consejo consistente entre los expertos es que entre más sepas, menos miedo tendrás.
“Tienes que tener tu mente clara”, dice Morrison.
Aquí hay algunas opciones para pacientes que no pueden seguir viviendo solos sin ayuda:
Cuidado de relevos
John Bernal, cuya madre de 97 años de edad, Teresa Bernal, está en la nueva unidad Handmaker Jewish Services for the Aging, dice que él siempre dio por hecho que cuidaría de su madre en casa. Pero en el 2011, Bernal y su esposa estaban criando a dos pequeñas nietas y sintieron que necesitaban lo que ellos creían que sería un pequeño descanso como cuidadores. Muchas instalaciones, incluyendo Handmaker, tienen camas para estancias a corto plazo para los cuidadores que necesitan un descanso.
“Somos una familia hispana, y cuando te haces viejo, te quedas en tu casa. Nosotros nos inclinábamos a eso”, dice Bernal, quien es subadministrador de obra pública del Condado Pima.
“Decidimos llevarla a un centro de cuidado alterno y elegimos Handmaker. Estábamos muy sorprendidos de lo bien que respondió. Caímos en la cuenta de que ella siempre había sido una persona muy social y ellos son maravillosos ahí”.
La mamá de Bernal usaba una andadera cuando recién entro a Handmaker y cognitivamente estaba apenas bien. Pero con los años, ella ha necesitado cuidado más avanzado y ahora está en el nuevo Centro de Cuidados para Adultos Mayores Paul y Kalmanovitz, un área de 20 camas del más alto cuidado dentro de Handmaker, la cual fue terminada el año pasado.
Cuidados para adultos
Algunas veces, los pacientes pueden quedarse en casa, con cierta ayuda.
Las familias pueden tener a alguien que brinde cuidado en casa o pueden llevar al paciente a un lugar donde lo atienden en horas laborales.
Algunos programas de día para adultos mayores están adaptados para personas con problemas de memoria. Este tipo de programas se ofrecen en varias instalaciones de Tucsón y alrededor, incluido Handmaker, donde el costo por medio día es de 64.75 dólares y 87 dólares por el día completo.
La tecnología puede ayudar
Con el tiempo, la demencia requiere cada vez más supervisión.
Los avances tecnológicos han ayudado a personas en las primeras etapas de demencia que permanecen en sus casas. Una buena opción es una alarma para respuesta de emergencias que se cuelga del cuello, la cual permite al usuario llamar instantáneamente al 911.
“Si alguien no puede usar el sistema de alerta de emergencia, si le resulta muy confuso, ese es in indicativo de que necesita mayor supervisión”, dice Sandy Davenport, una cuidadora especialista del Consejo sobre la Vejez de Pima. “Su seguridad podría estar en riesgo. Si hay un incendio, en lugar de llamar al 911 quizá se sienten en la cama y esperen a que alguien les diga qué hacer”.
Algunos aparatos pueden programarse para detectar caídas y avisar a los miembros de la familia o para llamar al 911. Si la persona se cae y no responde, el aparato envía una alerta. Los que traen integrado un GPS pueden rastrear a alguien en caso de que se haya perdido.
Cambio de roles
En el 2006, Bill Ross Sr., superintendente minero jubilado, se acercaba a los 80 años de edad y vivía solo, después de que su esposa, Frances, ingresó a un centro de cuidados a largo plazo con múltiples complicaciones de salud.
Su hijo, Bill Ross Jr., notó que su papá estaba teniendo problemas mentales –pagos de servicios tardíos y una multa por velocidad. Ambas cosas eran poco comunes en su papá. Después se dio cuenta de que su papá había estado tomando doble dosis de su medicina para la presión.
Llevó a su padre con un neurólogo, quien le realizó un estudio completo. El diagnóstico: la enfermedad del Alzheimer.
“Me di cuenta de que necesitaba de alguien que lo cuidara”, dice Ross. “Procesé eso con mi hermano y mki hermana”.
La familia Ross dice que han recibido mucha ayuda del Consejo Pima para la Vejez en la búsqueda de sus opciones.
Probaron una casa de asistencia local para que sus papás pudiera compartir habitación. Pero cuando su papá, Bill Sr., quien nunca se queja, comentó que el lugar le parecía “un poco deprimente”, los hermanos entendieron que tenían que buscar un nuevo lugar para sus papás.
Bill Sr., quien tiene 88 años de edad, y Frances, de 82, empezaron a llevar vida asistida en Handmaker, y con el tiempo ambos empezaron a necesitar cuidados más elevados, como enfermeros especializados del centro Kalmanovitz. Bill Sr. aún puede comunicarse y mantiene su hablar suave y su personalidad tranquila, pero Frances, quien sufre demencia, puede decir muy pocas cosas aparte sí, no y te quiero.
“Muchas veces, una persona con demencia entra a un centro con buen cuidado y disfruta las actividades y la conexión, y los familiares pueden volver a ser eso, familiares, y no cuidadores”, dice Davenport, del Consejo para la Vejez en Pima.
“La ‘promesa de no asilos’ algunas veces tiene que romperse. La verdadera naturaleza de la promesa es que la persona tenga el mejor cuidado posible, y algunas veces eso no es posible en casa”.
Guía de servicios en Tucsón
Stephanie Innes y Patty Machelor
Apoyo general
- Servicios a Adultos Mayores con Alzheimer y Otras Demencias Relacionadas del Centro Médico de Tucsón (Tucson Medical Center Senior Services Alzheimer’s and Related Dementias Support) es un grupo de experimentados voluntarios que ayudan a gente con demencia y a sus familias. Entre los servicios está la información, consultas familiares, referencias, una línea de apoyo, consultas de apoyo y paquetes informativos. También hay una biblioteca con libros a préstamo que incluye material para cuidadores. Para más información llame al 324-1960 o visite https://www.tmcaz.com/Community/SeniorServices/Alzheimers_and_Related_Dementias_Support
- La línea de Ayuda en el Envejecimiento del Consejo Pima (The Pima Council on Aging Helpline) ofrece información, asistencia y referencias hacia otros recursos de la comunidad. Llame al 790-7262 y pida hablar con un especialista certificado.
- Llame a la Línea de Ayuda de la Asociación del Alzheimer a nivel nacional al 1-800-272-3900, que opera las 24 horas del día, siete días a la semana, para hablar de forma confidencial con un especialista capacitado que le ofrecerá información, apoyo y referencias a los recursos disponibles en la localidad.
- El Capítulo del Desierto del Suroeste de la Asociación de Alzheimer tiene consultas familiares, grupos de apoyo, programas educativos y un programa de desarrollo de habilidades para cuidadores, entre otras cosas. La organización local también proporciona material gratuito y libros y videos en préstamo. La información está disponible en www.alz.org/dsw o llamando al 322-6601.
- El Autobús de las Aventuras (Adventure Bus through Handmaker Jewish Services for the Aging) es un programa para personas que experimentan las primeras etapas de la disminución de la capacidad de la memoria. Ofrece actividades sociales y culturales dos veces al mes y visitas de día a varios eventos y sitios de Tucsón y alrededor. Para más información, llama a la coordinadora del Autobús de Aventuras, Angela Salmon, al 547-6007 o escrebe a asalmon@handmaker.org. También puedes ingresar a la página web http://www.handmaker.org/care-options/day-programs/adventure-bus/
No se han hallado cura, pero las medicinas pueden ayudar
No hay una medicina que prevenga o cure la enfermedad del Alzheimer, pero hay medicamentos que pueden ayudar a aminorar síntomas como la pérdida de memoria y la confusión.
Las medicinas no alteran los depósitos de las proteínas “malas” amiloide y tau, los cuales se cree que son la causa de la enfermedad del Alzheimer, dice el neurólogo de la Universidad de Arizona Dr. Geoffrey L. Ahern.
En cambio, intentan “compensar químicamente” las alteraciones en el funcionamiento del cerebro que son consecuencia de la enfermedad, dice Ahern, director de la Clínica de Neurociencia del Comportamiento y Alzheimer de la UA y de la Cátedra Dotada en Investigación del Alzheimer Bruce y Lorraine Cumming.
Los medicamentos disponibles son de dos tipos:
Inhibidores de la acetilcolinesterasa
Son generalmente recetados en Alzheimer inicial o moderado.
Previenen la descomposición de la acetilcolinesterasa, un mensajero químico importante para el aprendizaje y la memoria. Ésta ayuda a la comunicación entre las células nerviosas al mantener los niveles de acetilcolina en un nivel razonable dentro de lo normal.
Los medicamentos en esta categoría incluyen el donepezil (Aricept), galantamina (Reminyl, Razadyne) y la rivastigmina (Exelon).
Éstos retrasan el empeoramiento de los síntomas de 6 a 12 meses en promedio en aproximadamente la mitad de la gente que los toma, dice la Asociación del Alzheimer.
Memantina
La memantina (Namenda) generalmente se recte a personas con Alzheimer de moderado a severo.
Se receta para mejorar la memoria, la atención, la razón, el lenguaje y la capacidad de realizar tareas sencillas. Puede usarse sola o con otros tratamientos para el Alzheimer.
Hay cierta evidencia de que las personas con Alzheimer moderado a severo que toman un inhibidor de colinesterasa se pueden beneficiar tomando también la memantina. Aricept es el único inhibdor de colinesterasa aprobado para tratar cualquier etapa de Alzheimer.
Estrictamente hablando, no hay medicamentos similares para atender otros tipos de demencia, dice Ahern.
Sin embargo, puede haber instancias en las que medicamentos originalmente desarrollados para tratar el Alzheimer sean útiles en otro tipo de demencias, como la demencia con cuerpos de Lewy.
Otras medicinas que pueden ser recetadas:
- Antidepresivos para bajo estado de ánimo o irritabilidad.
- Ansiolíticos como Ativan o BuSpar para la ansiedad, la falta de descanso, el comportamiento verbal perturbador y la resistencia.
- Medicamentos antipsicóticos para alucinaciones, delirios, agresión, agitación y hostilidad.
- Intervenciones no farmacológicas se recomiendan como primera opción de terapia para la agitación. Más aún, Ahern dice que la FDA ha aplicado una “advertencia en un cuadro negro” sobre el uso de estos medicamentos en adultos mayores con demencia. Por lo tanto, deben ser utilizados con prudencia, dice.



