Los juegos de pretemporada de Major League Baseball en su mayoría se llevan a cabo en el horario de la una de la tarde. Es beisbol bajo el sol, al mero estilo como se jugó exclusivamente por muchos años cuando se inventó este deporte.
La mayor parte de los juegos del rol regular son de noche, sin embargo MLB ha mantenido un altísimo porcentaje de los partidos de exhibición a la una de la tarde. Es parte del encanto del Spring Training.
La pretemporada dura más que antes porque el mismo pelotero se pone más presión, los equipos ponen fechas obligatorias para reportar y sin embargo cuando se llega tal fecha ya varios tienen semanas preparándose, además juegan un mayor número de encuentros de preparación.
Este año en particular y al menos en el área de Phoenix, que es donde entrenan 15 equipos está representando un fuerte reto para los peloteros. A menudo las temperaturas son uno de los temas importantes por las cifras records que se alcanzan. Phoenix llegó a los 90 grados antes del primero de marzo.
Sin duda se requiere de una tremenda preparación para rendir al máximo estando jugando seguido en estas temperaturas, ganarse un puesto en el equipo grande está resultando un enorme reto en el 2017.
Será interesante seguir el rendimiento de los big-leaguers durante la temporada que arrancará el 2 de abril, el aguante de una campaña larga que en esta ocasión se está presentando con un fuerte desgaste físico desde el inicio.
Y pensar que luego varios equipos se mueven a lugares aún fríos, de hecho es común ver juegos suspendidos en abril por lluvia y hasta por nevadas.
¿El pelotero a seguir?
El año pasado fue Jean Segura la gran figura ofensiva de los Arizona Diamondacks, el pelotero que compensó la baja producción de otros bateadores ya sea por lesiones o simplemente por no rendir como se esperaba.
También Yasmany Tomás dio un salto considerable ya que rebasó los 30 jonrones y 80 carreras producidas.
Este año de acuerdo a lo observado en el Spring Training es Brandon Drury el bateador del que se pudiera esperar algo similar a lo visto el año pasado con Segura, se ha visto formidable a la ofensiva.
La habilidad para jugar varias posiciones aumenta el valor de Drury, tiene más oportunidad de aparecer todos los días en el orden al bat. El año pasado se le vio en cinco diferentes lugares a la defensiva y es por eso que pudo acumular 499 apariciones al home.
Solo cuatro elementos de los Diamondbacks fueron más veces a la caja de bateo que Drury el año pasado. En otras palabras se puede considerar que viene de ser titular aún cuando es difícil asociar su nombre con un “big leaguer” de a diario.
Drury sacó provecho de las lesiones que sufrieron en Arizona tanto elementos de cuadro como del jardín, ahí estuvo listo para dar una defensa promedio y sumar una buena cantidad de apariciones al home.
Por la ofensiva exhibida en marzo Drury seguramente está en los planes del manager de Diamondbacks para estar en el orden al bat del día inaugural ante el zurdo Madison Bumgarner de los San Francisco Giants, y también en la mayor parte de los siguientes partidos.




