Es probable que los Arizona Diamondbacks terminen con el mejor récord del Spring Training en la Major League Baseball.
Han jugado gran pelota tanto con los titulares como con la mayoría de la banca, exhibiendo armas como para pensar que pueden hacer un excelente trabajo en el rol regular. Aun así, queda la duda de si tendrán la capacidad para cubrir una posible lesión o baja de juego en la rotación de abridores.
Fue donde más se reforzaron para el 2016, ahí le invirtieron fuerte, y habrán de arrancar con una sólida rotación de abridores. Sin embargo, después del quinto inicialista en verdad hay dudas, en el entendido de que Robbie Ray será el quinto abridor, detrás de Zack Greinke, Shelby Miller, Patrick Corbin y Rubby De La Rosa.
Ningún equipo mantiene su misma rotación en una temporada completa. Hay clubes que para la segunda semana de la temporada ya andan viendo la sexta opción, de ahí la interrogante con los Diamantes, porque la labor de Archie Bradley ha sido floja, llevaba 9.00 de efectividad cuando fue sacado del entrenamiento del equipo grande.
Zack Godley andaba en 11.88 y Tyler Wagner en 4.50. Ellos estaban peleando el quinto puesto de la rotación con Ray, en otras palabras, son los que estarían más cerca del equipo grande si se presenta una vacante en la rotación de abridores.
Es verdad que no se debe dar toda la importancia del mundo a las estadísticas de la pretemporada, porque hay lanzadores que aprovechan el mes de marzo para trabajar en cierto lanzamiento intentando dominarlo mejor, y en ese proceso de vez en cuando se convierten en pitchers de práctica de bateo.
Pero no es el caso con Bradley, Godley y Wagner, ellos, se entendía, debían llegar a la Liga del Cactus como si fuera el inicio de la temporada regular, sus estadísticas sí eran importantes, de eso dependía ganar un lugar en el roster del equipo grande.
Definitivamente, la salud de los pitchers abridores de Diamondbacks será clave, no hay buenos suplentes. Conste que al rato se pueden recuperar Archie Bradley y compañía, pero por ahora dependen en gran medida de los cinco abridores del inicio de campaña.
Cuba
Todo un acontecimiento la visita de un equipo de la MLB a Cuba para enfrentar a una selección de ese país. Fueron los Tampa Bay Rays los que fueron y ganaron un partido por pizarra de 4-1.
El Presidente de Estados Unidos estuvo presente. Barack Obama fue uno de los 55 mil espectadores en el Estadio Latinoamericano de La Habana. No se puede decir que todo fue color de rosa, porque es imposible aislar el lado político; se presentaron manifestaciones y, sobre todo, declaraciones de personalidades de rechazo a este evento. Hay mucho dolor en el pueblo cubano.
Lo cierto es que se presentó un buen espectáculo beisbolero en Latinoamérica, en un país que tiene una rica historia en este deporte. Se cuentan historias fascinantes del beisbol cubano.
En años recientes, los cubanos se han puesto de moda en la MLB con tantos millones que les han dado por firmar, los mismos Arizona Diamondbacks hace un año le dieron cerca de 70 millones de dólares a Yasmany Tomás. Era el contrato más lucrativo en la historia del equipo hasta que llegó Zack Greinke y rebasó los 200 millones.
Desde el 2012, además de la firma de Tomás se han presentado otras millonarias en la MLB: la de Rusney Castillo por 72.5 millones, José Abreu por 68, Héctor Olivera por 62.5, Yasiel Puig por 42, Yoenis Céspedes por 36, Yoan Moncada por 31.5, Jorge Soler por 30, Yasiel Sierra también por 30, Alex Guerrero por 28, Erisbel Arruebarrena por 25 millones.
Y aún hay más, pero estas son las más lucrativas en los últimos cuatro años.




